EVITAR PROBLEMAS DE CONDUCTA EN NUESTROS GATOS DURANTE Y DESPUES DEL CONFINAMENTO POR COVID-19

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A raíz del confinamiento por el riesgo de contagio de Covid-19 al que la sociedad ha estado sometida estos días, el día a día de nuestros animales también se ha visto afectado por los cambios de rutina, por el hecho de permanecer las personas en el hogar durante más tiempo, niños en casa, etc… y ese día a día puede seguir todavía afectado una vez finalice el confinamiento, poniendo en riesgo el bienestar de nuestro gato.

Algunos gatos, sobre todo los más sociables, estarán encantados de tenernos más tiempo en casa, y seguramente han podido disfrutar de siestas en nuestras rodillas, tardes interminables descansando a nuestro lado en el sofá, más caricias, juegos, algún premio extra… en definitiva, más atención.

Estos gatos serán los que, después del confinamiento, notarán y sufrirán más el cambio e incluso podrían desarrollar algún problema de frustración, ansiedad por separación, vocalizaciones, destrozos…

¿Qué podemos hacer?

En este caso tendremos que prevenir. No debemos subestimar la ansiedad por separación en gatos pensando que no desarrollan relaciones sociales tan fuertes como los perros, por ejemplo. Intentaremos no estar todo el día pendientes del gato, ni reaccionar cada vez que nos siga o nos maúlle o nos pida comida. Favoreceremos las actividades independiente en las que el gato tenga que estar solo (jugar, descansar) y no abusaremos de la interacción ni le ofreceremos un exceso de premios. Si potenciamos la dependencia, en cuanto volvamos a la normalidad, nuestro gato va a pasarlo realmente mal. Si nuestro gato ya presenta un fuerte apego hacia nosotros, intentaremos a menudo dejarlo solo aunque para ello tengamos que encerrarnos en una habitación y no dejarle entrar (no encerraremos al gato).

En la medida de lo posible, intentaremos no cambiar los horarios ni las rutinas que teníamos por costumbre. Si cada día le ofrecíamos lata por la noche, seguiremos con la rutina y no le daremos lata extra por la mañana ni premios extra sólo porque nos los pide.

Es muy importante respetar sus momentos de tranquilidad, sueño y descanso. No interrumpiremos su sueño, y deberemos tener especial atención, sobre todo si tenemos niños, en no hacer ruidos fuertes que puedan despertarle bruscamente o asustarle.

Nunca le reñiremos si está nervioso o insistente o porque reclama atención, ni favoreceremos la sobreestimulación ni la excitación. En este caso debemos potenciar la calma y redirigir la conducta hacia juego en solitario y tranquilo (ideal juegos interactivos como puzles, alfombras olfativas…). Reñirle o gritarle sólo conseguirá empeorar la situación, e incluso podría dañar el vínculo que tenemos con nuestro animal.

Otro tipos de gatos, los más tímidos, tranquilos, asustadizos, miedosos, los que no disfrutan demasiado con la compañía de las personas, viejitos…, serán los que peor lo pasarán durante el confinamiento. Éstos podrían sufrir un estrés importante al estar toda la familia muchas más horas en casa y sentir su territorio de repente invadido, con más personas, más ruidos y más ajetreo.

¿Qué podemos hacer?

Los adultos debemos ser conscientes de que estos gatos pueden pasarlo realmente mal si no se les proporciona tranquilidad y espacio. Si se sienten invadidos, podrían llegar a desarrollar conductas inadecuados muy molestas y graves como eliminación inadecuada o agresividad, o incluso problemas físicos tales como exceso de lamido, estrés crónico, cistitis idiopática, anorexia y riesgo de lipidosis…

Si tenemos niños, debemos enseñarles a que no estén todo el día detrás del gato, intentando tocarle, persiguiéndolo, arrinconándolo… Los pequeños de la casa deben aprender a respetar su espacio y descanso.

Hay que identificar cuál es la zona de seguridad de nuestro gato, es decir, el lugar donde suele esconderse o descansar, el lugar donde se siente seguro, y jamás le molestaremos ni nos acercaremos bruscamente cuando esté en ese sitio. Debemos dejar que el gato escoja los momentos en los que quiere estar con nosotros, y respetaremos su decisión de marcharse o alejarse.

En ambos casos, tanto con gatos sociables como con gatos más tímidos, podemos recurrir al uso de feromonas (Feliway) para ayudar a crear un ambiente más relajado y más amable.

En caso de que detectemos problemas durante o después del confinamiento y no sepamos realmente cómo solucionarlo, deberemos pedir consejo a un profesional para evitar que el cuadro empeore o se cronifique.

Publicado por:

Clara Busquets

Master en Etología UAB, Educadora Felina, ATV, ISFM Advanced Certificate in Feline Behaviour, Responsable del Area de Bienestar Felino de la Protectora de Animales de Mataró - Fundació Daina, Filóloga Inglesa, Presidenta en @TerraDeGats

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